
Comencemos por Friendscout24. Un maravilloso lugar de
azules, naranjas y millones de miembros con fotos. Bien, a menos que seamos alemán, hablemos alemán o cuanto menos, estemos poseídos por los encantos culinarios de la salchicha, ni millones, ni miembros, ni fotos. Realmente, los miembros españoles inscritos en esa página dudo que alcancen los dos mil. Mujeres pocas, muy pocas.
Veamos Match España. Match es fantástico y más ahora que cuenta con un acertado rediseño, lejos de aquella cosa triste,
amorfa y decadente. Bien, prosigamos. Es éste un sitio digno de estudio. La inscripción es gratuita: ¡brindemos por ello!; brindemos, es lo único gratuito que encontrarás. Contactar con una bella damisela ronda los 30 euros al mes pero, oh lala!, si esta mujer decide responderte no podrá hacerlo hasta que abone su correspondiente pase. Dicho de otro modo, a pesar de que pagues por contactar si a quien diriges el contacto no paga, a su vez, no habrá nada que hacer. Huelga decir que ellos en ninguna parte de la web hacen comentario alguno a este respecto. Se me ocurren cuatro letras para definir este sitio de tan solo una más: t-i-m-o (del verbo timar; tr. Quitar o hurtar con
engaño)
Y termino con la guinda del pastel (esa que a casi nadie le gusta):
Meetic. Toda una revolución en cuanto a sitios de búsqueda de
parejas. Es moderna, es completa, visualmente intachable, cuenta con millones de miembros inscritos, múltiples formas de obtener un pase –créditos, pase mensual, cobro por minuto…- Lástima que el servicio de atención al cliente sea prácticamente nulo y pésimo en el trato. Una pena, además, que su política sea discriminatoria y sexista. Pagan únicamente los hombres; esto es, los hombres
pagan por el mismo servicio que reciben las mujeres de forma gratuita. Necesito brindar ahora mismo por la igualdad entre sexos, por ello y por la excusa que dejan en sus condiciones de uso para esta flagrante injusticia “Dados los costes desiguales de constitución y gestión de estos archivos, Meetic ofrecerá a determinadas categorías de Miembros, tarifas diferenciadas, o el
acceso gratuito, no en función de su sexo (hombre o mujer) o de la orientación sexual de su búsqueda, sino en función de la dificultad y del coste de constitución y gestión de los archivos de personas buscadas por una u otra categoría de Miembro (hombre busca mujer, mujer busca hombre, hombre busca hombre, mujer busca mujer).” Si indignante es el hecho de que un hombre/mujer pueda, en algún momento, sentirse discriminado peor es que le hagan sentirse discriminado e imbécil al mismo tiempo y a partes iguales.
Para aquellos que no estén al tanto de lo que significa el coste de
constitución y gestión de archivos del perfil de un miembro inscrito en uno de estos sitios, decir que es tan simple como darle un par de veces al botón izquierdo del ratón. En cualquier caso, evitar el atrevimiento de preguntarle al equipo de Meetic en qué consiste en realidad el mecanismo de constitución y gestión de archivos porque harán oídos sordos, manos sordas, ojos sordos y eso que quizá te encuentres pensando en este momento también, también sordo.
Meetpop es otra opción más. Bien es cierto que no huele a
salchicha (yo diría que más bien recuerda a la mandarina, el azafrán, el té de Masala y el chocolate blanco) ni te sugiere soltar 30€ para que esperes –ingenuo de ti- que otro pague otros 30€ para poder responderte, ni discrimina por razón de sexo, ni se distingue por tener un equipo de moderación que no modera, un
servicio de atención al cliente que sirve para todo excepto para servir ni te tacharán de imbécil a menos que te empeñes en demostrar que lo eres.
Uno jamás dejará de sorprenderse. Me pregunto qué pensaría una madre si un día llegase su hijo de la escuela, dejase la mochila de números y letras en su cuarto y le convocara en la cocina para comunicarle que, cuando sea grande, ya no desea ser bombero, ni futbolista, ni piloto de F1, ni tan siquiera antenista, como papá, porque lo que realmente le gustaría ser en la vida es vendedor de engaños y mentiras. ¿? No, publicista exactamente no, me refiero al auténtico y genuino vendedor de engaños y mentiras.
Este es uno de los reclamos publicitarios que encontré en Match.com España: “¿Por qué suscribirse? En nuestro portal se han formado el doble de parejas que en cualquier otro portal”. ¿Por qué no incluyen a todas aquellas que muy probablemente han deshecho?, ¿y las que no se han formado?, ¿y a todos aquellos que se han podido sentir engañados en alguna ocasión por Match.com? ¿Qué hay de esos otros que no tuvieron más remedio que darse media vuelta y optar por otro tipo de portal más serio y justo?, ¿y de esa parte de usuarios que consideraron que la callada por respuesta jamás debiera ser la mejor opción cuando hablamos de una relación empresa-cliente?
Hace poco leí un artículo en el que dejaba claro que, la mejor estrategia para una empresa es gestionar bien las relaciones con el cliente. Apuntaba, además, según la revista Harvard Business Review “si una empresa es capaz de retener tan sólo al cinco por ciento de la cartera que la abandona cada año, en cinco años habrá multiplicado por dos su rentabilidad”.
Año y medio atrás yo formé parte de la cartera de Match.com.
Quiero pensar que no fue mi carácter independiente y libre el culpable de que no hayan sido capaces de retenerme como cliente. Mucho me temo que todo fue producto del nefasto y pésimo trato recibido por su parte, al margen de un par de novedades que incluyeron en su sitio y que son dignas de estudio.
Recuerdo una de ellas que, en su versión no autorizada, venía a significar algo como: “Elige el paquete de suscripción por 1 mes y por sólo 29,99 € podrás contactar con quien quieras; eso sí, recuerda que si ‘Quienquieras’ no apoquina otro tanto, no te comerás ni media rosquilla de anís y te pasarás las noches dando vueltas en la cama pensando cómo pudiste ser tan imbécil, con lo bien que estarías tú ahora con esa vaporeta portátil en oferta de tan sólo 29,99 €, el mando a distancia universal que si mal no recuerdas costaba 29,99 € o esos 400 grs. de ibérico por… ¿29,99 €?”
¿29,99 €? Quizá resulte algo excesivo teniendo en cuenta que Friendscout24.es ofrece básicamente lo mismo por 19,90 € o Meetic que viene a costar 29,45 € y resulta más entretenido.
Entretenido en el momento que decidas validar una fotografía. Entretenido porque te pasarás las horas viendo cómo miembros inscritos incumplen las normas para que una fotografía pueda ser validada y la tuya, que consideras no incumple norma alguna, la rechazan una y otra vez.
Después de todo lo expuesto, de ese hedor a coliflor hervida que nos deja gran parte de los sitios de encuentros y amistades en España, nos queda espacio para la esperanza; para una nueva forma de hacer las cosas, de hacerlas bien hechas, cercanas. Sí, porque hay un sitio donde a primera hora de cada mañana su equipo de atención al cliente repasa un artículo de la revista Harvard Business Review y porque ese sitio es tan fantástico que no piensa privarte ni del ibérico, ni de la vaporeta ni del mando a distancia que sirve para todo, todo y todo. Tal es así que, en cuanto deje el siguiente enlace, podrás apagarme: